Los hámsters son mascotas adorables y populares, pero requieren atenciones específicas para garantizar su bienestar. Estos pequeños roedores, con una esperanza de vida de 2 a 3 años, necesitan un hábitat adecuado, alimentación balanceada y estimulación mental para mantenerse saludables y felices.
El hogar ideal debe ser una jaula espaciosa (mínimo 50×30 cm para hámsters enanos y 80×50 cm para sirios), con base sólida y barrotes estrechos para evitar escapes. Colócala en un lugar tranquilo, alejado de corrientes de aire, luz solar directa y ruidos fuertes. El sustrato (viruta de madera sin aromas o papel reciclado) debe tener al menos 5 cm de profundidad para permitirles cavar, una actividad natural para ellos.
La alimentación debe consistir en un mix especializado para hámsters (mezcla de semillas, granos y proteínas), complementado con pequeñas porciones de frutas y verduras frescas 2-3 veces por semana. Evita cítricos, cebolla, ajo y alimentos procesados. El agua debe estar siempre disponible en un bebedero de botella, nunca en plato.
La rueda de ejercicio es imprescindible (de superficie lisa y tamaño adecuado: 20 cm para enanos, 30 cm para sirios), ya que corren hasta 8 km cada noche. Además, proporciónales tubos, escaleras y juguetes para morder (bloques minerales, madera sin tratar) que les ayuden a desgastar sus dientes, que nunca dejan de crecer.
El manejo correcto requiere paciencia: déjalos adaptarse 3-4 días antes de intentar tocarlos. Siempre acércate por delante, háblales suavemente y levántalos con ambas manos formando una copa. Nunca los despiertes bruscamente (son nocturnos) y supervisa su interacción con niños.