En el corazón de la Amazonía ecuatoriana, el bosque protector Selva Viva se extiende como un santuario natural de 1.710 hectáreas en la provincia de Napo. Este refugio de biodiversidad, ubicado en la parroquia Ahuano del cantón Tena, abarca desde las colinas de la cordillera Tiwaktiurku hasta las orillas del cristalino río Rodríguez, creando un ecosistema único donde conviven especies emblemáticas como los guacamayos escarlata y los monos araña. El acceso a este paraíso es toda una aventura, con senderos estrechos cubiertos por una alfombra de hojas húmedas que serpentean entre túneles vegetales decorados con hongos reishi y melocotones arrugados, donde las lianas cuelgan de imponentes árboles centenarios.
Este corredor biológico es vital para la supervivencia de numerosas especies, especialmente los guacamayos escarlata que utilizan la zona como ruta migratoria hacia Archidona durante el invierno. La riqueza de Selva Viva es asombrosa: bajo la sombra de caobas, chunchos y ceibos que alcanzan los 60 metros de altura, deambulan ocelotes, venados y pecaríes, mientras que los 39 arroyos que nacen del río Rodríguez albergan peces como sardinas y carachamas. “Nuestro emblema es el mono araña, y nuestra principal labor ha sido prevenir la caza de esta especie en peligro”, explica Lester Espín de la Fundación Selva Viva, organización que trabaja mano a mano con 600 habitantes kichwa de comunidades aledañas.
Los esfuerzos de conservación incluyen iniciativas como la Estación Makisapa Allpa, un centro de rehabilitación para animales víctimas de la caza ilegal, donde incluso se monitorean tortugas motelo con chips de rastreo. Sin embargo, las amenazas persisten y se han intensificado: “Ya no solo enfrentamos cazadores furtivos o tala ilegal, sino un enemigo mucho más peligroso: la minería”, advierte Espín con preocupación. En las zonas más altas del bosque, a unos 5.000 metros de altitud, los árboles de pazos y caimitos dan fruto mientras lagartijas plica plica se camuflan entre sus cortezas, y abejas leñadoras polinizan las exóticas lilas de jengibre.